Estrategias para ayudar a los niños a rechazar la pornografía

Estrategias para ayudar a los niños a rechazar la pornografía

Los padres y líderes de la juventud pueden proteger a los niños ayudándoles a aprender estrategias para lidiar con la pornografía cuando están expuestos a ella

Tema de interés público

Con el creciente uso de la tecnología viene el crecimiento de la pornografía de fácil acceso. Extremetech.com estima que alrededor del 30 por ciento de todos los datos transferidos a través de internet son pornografía con 136 mil millones de vídeos pornográficos vistos en los teléfonos inteligentes en 2015.

Además, la pornografía es una industria de $97 mil millones de dólares estadounidenses. En contraste, los ingresos en conjunto de las 10 principales ligas deportivas de Norteamérica, Europa y Asia son de $45.800 millones de dólares estadounidenses.

 

Aprender y entender los efectos de la pornografía puede ayudar a lidiar con sus efectos. “El material al que el niño se ve expuesto sencillamente traumatiza el tierno y frágil cerebro de un pequeño”, señala una terapeuta, la Dra. Jill C. Manning, quien es una frecuente disertante sobre los efectos de la pornografía en el matrimonio y la familia.

Los padres y líderes de la juventud pueden proteger a los niños ayudándoles a aprender estrategias para lidiar con la pornografía cuando están expuestos a ella. Líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y expertos en el tema han sugerido las siguientes estrategias para ayudar a mantener protegidas a las familias.

Aborden la cuestión del acceso

Comiencen con las defensas exteriores. Utilicen filtros, habiliten los controles parentales y de contenido, establezcan una política de “libro abierto”, y mantengan los aparatos electrónicos en las zonas comunes.

“Salvaguardamos a nuestros hijos hasta el momento en que ellos pueden salvaguardarse a sí mismos”, dice Jason S. Carroll, profesor de Ciencias Orientadas a la Vida Familiar de la Universidad Brigham Young. Este explica que el tronco encefálico, que alberga los centros de placer del cerebro, se desarrolla primero. Después se desarrollan completamente la capacidad de razonar y tomar decisiones en la corteza frontal. “De modo que los niños tienen el pedal del acelerador, pero sin los frenos completos”, dice. Por lo tanto, los filtros externos y la supervisión son cruciales para las personas jóvenes.

Enseñen a los hijos qué hacer si se encuentran con pornografía: (1) cerrar los ojos y apagar el dispositivo, (2) contarle a un adulto y (3) dirigir los pensamientos a otra cosa. Asegúrenles que no han hecho nada malo y que no se les regañará.

Prediquen de Cristo

Los filtros físicos tienen un alcance limitado. Si ayudamos a los hijos a conseguir un testimonio del amor de nuestro Padre Celestial y del sacrificio expiatorio del Salvador, ese es el mejor filtro de todos.

Para ayudar a nuestros hijos a cultivar dicho filtro interno, la hermana Linda S. Reeves, recien relevada como Segunda Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, destaca el consejo de Nefi: “Hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, [y] profetizamos de Cristo… para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados” (2 Nefi 25:26).

Los expertos concuerdan con ello. Hay estudios que han confirmado que la religiosidad en el hogar, junto con una “forma de crianza afectuosa”, tiene un efecto protector contra la pornografía.

Enseñen a sus hijos una sexualidad sana

No basta con tildar la pornografía como mala; los padres también necesitan enseñar a los hijos lo que es bueno y mantener un diálogo continuo para que los hijos hagan preguntas cuando las tengan.

“Una de las defensas y protecciones más poderosas de nuestros jóvenes es que les enseñemos sobre la sexualidad, en el hogar y desde temprano”, dice la Dra. Manning. “Nuestros jóvenes sufren, puesto que crecen en un entorno de mensajes tóxicos con muy escasos mensajes positivos dentro del marco del Evangelio”.

El profesor de Ciencias Orientadas a la Vida Familiar de la Universidad Brigham Young, Mark H. Butler, recomienda las explicaciones directas: “El ciclo de la respuesta sexual existe de forma natural en nosotros, los seres humanos. Los deseos e impulsos sexuales que tenemos son un don concedido por Dios, los cuales nos bendicen y nos atraen natural y afectivamente al sexo opuesto, al matrimonio y a la vida familiar”.

“La experiencia me ha enseñado que los adolescentes más activos sexualmente son, por lo general, los menos informados”, señala el profesor adjunto de BYU Bradley R. Wilcox. “Los jovencitos que reciben respuestas de los padres desde una edad temprana son, por lo común, los que evitan la experimentación sexual”.

Destruyan el mito de la pornografía

En las conversaciones concernientes a la pornografía, los padres deben señalar que esta es ficticia en todos los aspectos. Los comportamientos que se describen en la pornografía no son ni normales ni un reflejo de lo que se debe prever ni esperar en una relación sana.

El presidente Gordon B. Hinckley (1910–2008) manifestó claramente la verdad sobre [el uso de] la pornografía. Dijo: “Es malsano. Es lujurioso e inmundo. Es tentador y crea hábito. [Los] llevará… directo a la destrucción, no les quepa la menor duda. Es abyecta sordidez que enriquece a los que lo explotan y empobrece a sus víctimas” (véase Gordon B. Hinckley, “Y se multiplicará la paz de tus hijos”, Liahona, enero de 2001, pág. 62).

“El consumo de pornografía por parte de los adolescentes y adultos jóvenes con frecuencia conduce a una idea distorsionada de la sexualidad y su función de fomentar sanas relaciones interpersonales”, sostiene el American College of Pediatricians [Colegio Estadounidense de Pediatras]. “Tales distorsiones incluyen la sobrestimación de la frecuencia de la actividad sexual en la comunidad, la creencia de que la promiscuidad sexual es normal y la creencia de que la abstinencia sexual no es saludable” (“The Impact of Pornography on Children”, American College of Pediatrics, junio de 2016, acpeds.org).

Los comportamientos que se describen en la pornografía no son ni normales ni un reflejo de lo que se debe prever ni esperar en una relación sana.

Enseñen que hay esperanza

Hagan hincapié en que el poder del Salvador es real y que hace posible el cambio y el arrepentimiento.

Fuente: “Ocho estrategias para ayudar a los niños a rechazar la pornografía” por Lisa Ann Thomson (Liahona, agosto de 2017) y adoptado de “Arm Your Kids for the Battle”, BYU Magazine, primavera de 2015.

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.