Sociedad Civil: Trascendiendo las diferencias

Sociedad Civil: Trascendiendo las diferencias

Perspectivas

Segundo de una serie de tres partes sobre la práctica de la vida ciudadana

"Podemos y debemos vivir juntos en paz a pesar de las diferencias profundas a veces irresolubles." - John Inazu [1]

A menudo nos sentimos amenazados por las diferencias. Y no tenemos que ir muy lejos para encontrarlas. Una familia de otro país se muda al lado y no habla el idioma. Un grupo de musulmanes ora en el parque de la comunidad. Un maratón desafía tus creencias políticas. Compañeros de trabajo no creen en Dios y se preguntan por qué tu si.

¿Cómo debemos reaccionar ante este tipo de situaciones? ¿Eludir o participar? La respuesta puede determinar si florecemos o nos astillamos como sociedad.

Las peculiaridades de nuestras vidas nos pueden alejar el uno del otro. Pero las diferencias son cuestión de perspectiva, y algunas veces el temor a las diferencias nos amenaza más que las diferencias reales.

Una sociedad donde muchas religiones, ideologías políticas, grupos étnicos y visiones del mundo conviven bajo un mismo gobierno, se llama pluralista. Los diferentes grupos pueden no estar de acuerdo unos con otros, pero pueden encontrar formas de convivencia. Por ejemplo, los cristianos y los ateos no pueden evitarse los unos a los otros y los conservadores y los liberales deben hablar y ser escuchados. Nuestras diferencias pueden enriquecer nuestra existencia común, siempre y cuando no dañen o coaccionen a nadie.

Sin una ciudadanía activa el pluralismo se derrumba a la mera diversidad. Las diferencias sí son importantes, pero comprometer dichas diferencias es más importante. La gente puede estar en desacuerdo y aun así tener relaciones productivas. Un ejemplo de esto es cómo Jim Daly, presidente de Enfoque a la Familia, y Ted Trimpa, estratega político sobre los derechos de los homosexuales (en Estados Unidos), pusieron de lado sus diferencias ideológicas y se unieron para luchar contra el tráfico de seres humanos. Al hacerlo, no tuvieron que renunciar a sus creencias básicas. De hecho, descubrieron que muchos de sus valores se superponen, como la protección de los niños. Encontraron una manera de trabajar por el bien común. [2]

La sociedad civil crea un espacio público para que las personas interactúen entre sí y se familiaricen con las identidades únicas que les rodean.

Esto no es nuevo. Sociedades plurales han existido en diversos momentos de la historia, pero hoy en día el flujo de los negocios, la tecnología y las personas en todo el mundo ha aumentado en un proceso llamado globalización. Como resultado, las culturas tienen más oportunidades de entrar en conflicto. El pluralismo parece estar moviéndose en todas partes. Por ejemplo, se estima que China tiene 100 millones de cristianos, superando en número a los miembros del partido comunista, y que 16 millones de musulmanes viven en países de la Unión Europea, una cifra que sigue en aumento. Además, las nociones seculares de la libertad y la justicia se mezclan con los entendimientos religiosos del propósito humano. [3]

Las comunidades de todo el mundo se esfuerzan por adaptarse a las diversas ideas, creencias y culturas sin comprometer sus valores. Las personas que actúan por su propia iniciativa ayudan a hacer esto posible. Un ejemplo de esto ocurrió en 2015 cuando, después de un ataque a una sinagoga en las cercanías de Dinamarca, un grupo de musulmanes de Noruega se unió a otros para formar un escudo alrededor de la sinagoga de Oslo. Esta demostración de proteger a la comunidad judía es la mejor cara de la sociedad civil [4].

Nuestras diferencias tienen mayor significado cuando entran en conversación con otras diferencias. De lo contrario, nos quedamos atrapados en nuestros propios claustros sociales. La creatividad sufre en el aula cuando las nuevas ideas están excluidas de la discusión. Pero cuando nos comprometemos con la comunidad en general, descubrimos que no tenemos que parecernos para respetarnos. El sociólogo Peter Berger explica: "Podemos ver cómo el pluralismo profundiza esta confianza, ya que golpea falsas garantías previstas por un consenso social uniforme” [5]. Cualquiera que haya dirigido un cargo político u organizado una petición, sabe que la vida ciudadana es un deporte de contacto.

De esta manera, la sociedad civil es el motor que mantiene las partes complejas de funcionamiento de la sociedad en conjunto. Los ciudadanos construyen vínculos personales que los sectores de gobierno y las empresas no pueden. Una población de individuos aislados se desarrolla en una comunidad cuando la gente piensa fuera de sí mismos. La tolerancia se convierte en comprensión. El monólogo cambia al diálogo. La caja de resonancia de las voces idénticas se transforma en una mesa redonda de voces dinámicas. En una sociedad sana, diversos elementos están en constante encuentro.

El pluralismo no es fácil, pero es una realidad de la vida moderna. Las soluciones a sus desafíos dependen de la calidad de nuestra deliberación como ciudadanos y vecinos. El profesor John Inazu escribe: "Podemos elegir modelar la bondad y la caridad a través de diferencias profundas sin sacrificar la idea sobre la que llevamos nuestras vidas." [6]

El pluralismo puede funcionar si tenemos la confianza suficiente en nuestras propias creencias para que otras personas expresen confianza en las de ellos.

_____________________

[1] John Inazu, Confident Pluralism: Surviving and Thriving through Deep Difference (2016).

[2] “Unlikely Allies: How Can We Find Common Ground When We Disagree?” conversation between Jim Daly and Ted Trimpa, Q Ideas conference in Denver, Colorado, April 2016.

[3] See Peter L. Berger, “The Good of Religious Pluralism,” First Things, April 2016.

[4] Balazs Koranyi, “Norway's Muslims form protective human ring around synagogue,” Reuters, Feb. 21, 2015.

[5] Ibid.

[6] John Inazu, “Pluralism Doesn’t Mean Relativism,” Christianity Today, Apr. 6, 2015

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.